• Julian Molina

Enith Padilla Pérez, esposa del periodista José Granados Fernández falleció de Covid-19

El destacado periodista de Emisora Atlántico había superado las complicaciones que le generó el coronavirus. Enith Padilla Pérez fue una fiel educadora que ejercía en el barrio La Magdalena.


Una emotiva despedida fue la que le dio el periodista José Granados Fernández durante una eucaristía en memoria de su esposa, Enith Mercedes Padilla Pérez, fallecida en la ciudad de Barranquilla.


La ceremonia religiosa fue oficiada en la Catedral Metropolitana y se realizó de manera semipresencial, atendiendo los protocolos de bioseguridad vigentes con motivo de la pandemia del Covid-19.


Al final de la misa, el comunicador se dirigió a quienes se encontraban en la Catedral y a las demás personas que seguían el oficio religioso a través de las redes sociales.


“El primer beso de novios fue una noche de un 17 de octubre. Llovía y esa noche me aceptó como novio. Comenzamos a organizar el matrimonio y a comprar las cosas que uno necesita para la casa, la nevera, la estufa”, manifestó Granados Fernández recordando el momento en el que él y ella unieron sus corazones.


Luego sellaron ese amor contrayendo matrimonio en la capilla de la Catedral Metropolitana, el 6 de febrero de 1987. “Y por eso hoy estamos aquí, no diciéndole adiós sino dándole gracias por todo el amor que nos has dado”, recalcó.


De esa unión fueron saliendo los frutos.


“Dos años después ya no éramos dos sino tres porque nació José de Jesús. Dos años después ya no éramos tres sino cuatro porque nació Andrea Carolina. Doce años después, en un descuido de ella, como ella siempre decía riéndose, ya no éramos cuatro sino cinco porque nació José David. Y hoy seguimos siendo cinco. Cinco porque mamá seguirá viviendo en nuestros corazones de por vida. Cinco porque es el mejor homenaje que le podemos hacer a quien nos brindó tanto amor, cariño, abnegación, disciplina, trabajo, entrega y respeto para nuestro hogar. Así me lo han expresado mis hijos, ese es nuestro compromiso con ella”, dijo con palabras entrecortadas.


“¡Bendito Dios! Mis hijos así me lo han dicho, no he tenido yo que decirles o imponerles nada. Es el respeto de ellos con su madre y el respeto mío con ella. Gracias amor, gracias por todo lo que nos diste. Gracias por honrar a tus padres, por querer a tus hermanos, por adorar a tus tías y por ser solidaria con todo el mundo que se acercó a tí para pedirte un favor”, relató José Granados al resaltar el perfil familiar de Entih.

También destacó su papel como educadora. “Gracias por educar a no se cuantos, cientos y cientos de niños y niñas que estudiaron en el pre-escolar del Colegio María Auxiliadora en el barrio La Magdalena. Muchas gracias corazón. Muchas gracias”.


Y remató: “Hace unos días una amiga, Joyce, cuya madre, bendito Dios, pudo superar el Covid-19, la señora Daisy, me regaló una pequeña esquela que yo quiero leerles porque es sencillamente hermosa y porque resume lo que hoy yo estoy viviendo:


Dios te quiso a su lado, pero mi corazón te siente aquí. Ayúdame a vivir sin tu mirada, sabiéndote siempre cerca de mi. Protégeme del temor cuando sienta miedo. Guárdame siempre bajo tus alas, quédate en mi corazón y dame fuerzas para enfrentarme a esta nueva vida sin ti. Sé siempre mi refugio celestial, mi consuelo constante y nunca te apartes de mi. Ahora eres mi nuevo ángel, corazón. Descansa en paz, mamá. Descansa en paz”.


q.e.p.d

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