• Yulis Salas

LG no fabricará más teléfonos, por pérdidas de 4.400 millones de dólares


LG Electronics, que llegó a ser tercer fabricante mundial de teléfonos móviles, anunció que ya no producirá más este tipo de tecnología tras acumular este segmento unos 4.400 millones de dólares (3.750 millones de euros) en pérdidas en los últimos cinco años.


La empresa surcoreana, que tiene una planta en Brasil, comunicó la decisión indicando que abandona el “increíblemente competitivo sector de la telefonía móvil” para centrarse en otros espacios que considera más rentables.


Entre los segmentos en los que ve potencial y espera centrar sus recursos se cuenta los componentes para vehículos eléctricos, la futura tecnología 6G, la robótica, la domótica o la inteligencia artificial, según explicó la compañía con sede en Seúl en un escrito publicado hoy.


La decisión promete afectar directamente a las operaciones de la planta que LG tiene en el municipio de Taubaté (estado de Sao Paulo), donde tiene unos 1.000 empleados que se dedican a ensamblar smartphones, pantallas y computadoras portátiles.


La empresa surcoreana se limitó a señalar en el mencionado comunicado que “trabajará conjuntamente con proveedores y socios durante todo el proceso de cierre de nuestro negocio de teléfonos móviles” y que “los detalles relacionados con puestos de trabajo se determinarán a nivel local”.


Tras anunciar el cierre LG indicó que su inventario de smartphones actualmente disponible seguirá a la venta y que “brindará soporte en cuanto a servicio y actualizaciones de software para los clientes de los productos móviles existentes durante un período de tiempo que variará según la región”.


La decisión de echar el cierre llega después de LG apuntara en su última presentación de resultados en enero que el futuro de esta división, en números rojos desde el segundo trimestre de 2015 y con pérdidas acumuladas por valor de unos 5 billones de wones (unos 4.434 millones de dólares), estaba abierto a “cualquier posibilidad”.


Las ventas del modelo con el que aspiraba a ganar terreno en la gama media, el smartphone de doble pantalla Wing, o del más exclusivo Velvet no han sido suficientes buenas como para convencer a la directiva.


Tampoco lo fue la expectación que generó el Rainbow, el móvil plegable que captó la atención de muchos en el CES de Las Vegas de enero y que seguramente ya no verá la luz.


Y así, con la gama alta dominada por Apple, Samsung y algunos fabricantes chinos y el empuje de un creciente número de competidores también chinos que ya controlan los segmentos bajos, LG ha tomado la decisión de cerrar una operación que comenzó cuando fundó LG Information & Communications en 1995 para producir teléfonos.


Con información de Vanguardia.


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